Profundidad
Léxico y contexto
ACTO III · ESCENA 9

3.9 El banquete en el desván llamado «Toledo»

Casa de Octavio

redondillasabbavv. 2931–3026diálogo, denuncia

Una de las escenas más sutiles de toda la pieza: el banquete clandestino en el desván no se muestra, se cuenta. Celia, criada de Nise, ha espiado lo que ocurre arriba y ahora lo relata a Octavio. La técnica es de la teichoscopia —relato desde la muralla— de raíz homérica: lo que el espectador no ve, lo descubre por la voz de un testigo. Lope eligió esta vía por economía dramática (no se puede reproducir el banquete entero) y por sutileza moral (el espectador imagina más de lo que vería). El resultado es una de las escenas más entrañables del teatro áureo, narrada con vigor y humor por una criada cómplice del orden paterno.

La escena cumple tres funciones: termina de revelar a Octavio el engaño que Finea ha mantenido durante toda la escena 3.8; describe la imagen utópica de cuatro personajes —dos amos, dos criados— comiendo en igualdad; y prepara la irrupción del padre con la espada en la escena 3.10. La métrica es redondilla, el metro del diálogo doméstico, elegido aquí para sostener el tono coloquial de Celia, que cuenta la transgresión sin solemnizarla.

FINEA.Hasta agora, bien nos va. CLARA.No hayas miedo que se entienda. FINEA.¡Oh, cuánto a mi amada prenda deben mis sentidos ya! CLARA.¡Con la humildad que se pone en el desván...! FINEA.No te espantes; que es propia casa de amantes, aunque Laurencio perdone. CLARA.¡Y quién no vive en desván, de cuantos hoy han nacido! FINEA.Algún humilde que ha sido de los que en lo bajo están. CLARA.¡En el desván vive el hombre que se tiene por más sabio que Platón! FINEA.Hácele agravio; que fue divino su nombre. CLARA.¡En el desván, el que anima a grandezas su desprecio! ¡En el desván más de un necio que por discreto se estima...! FINEA.¿Quieres que te diga yo cómo es falta natural de necios no pensar mal de sí mismos? CLARA.¿Cómo no? FINEA.La confïanza secreta tanto el sentido les roba, que, cuando era yo muy boba, me tuve por muy discreta; y como es tan semejante el saber con la humildad, ya que tengo habilidad, me tengo por inorante. CLARA.¡En el desván vive bien un matador criminal, cuya muerte natural ninguno o pocos la ven! ¡En el desván, de mil modos, y sujeto a mil desgracias, aquel que, diciendo gracias, es desgraciado con todos! ¡En el desván, una dama que, creyendo a quien la inquieta, por un hora de discreta pierde mil años de fama! ¡En el desván, un preciado de lindo, y es un caimán, pero tiénele el desván, como el espejo, engañado! ¡En el desván, el que canta con voz de carro de bueyes, y el que viene de Muleyes y a los godos se levanta! ¡En el desván, el que escribe versos legos y donados, y el que, por vanos cuidados, sujeto a peligros vive! Finalmente... FINEA.Espera un poco; que viene mi padre aquí. MISENO.¿Eso le dijiste? OTAVIO.Sí, que a tal furor me provoco. No ha de quedar —¡vive el cielo!— en mi casa quien me enoje. FENISO.Y es justo que se despoje de tanto necio mozuelo. OTAVIO.Pidiome, graciosamente, que con Nise le casase; díjele que no pensase en tal cosa eternamente, y así estoy determinado. MISENO.Oíd, que está aquí Finea. OTAVIO.Hija, escucha... FINEA.Cuando vea, como me lo habéis mandado, que estáis solo. OTAVIO.Espera un poco; que te he casado. FINEA.¡Que nombres casamiento donde hay hombres...! OTAVIO.¿Luego, tenéisme por loco? FINEA.No, padre; mas hay aquí hombres, y voyme al desván. OTAVIO.Aquí por tu bien están. FENISO.Vengo a que os sirváis de mí. FINEA.¡Jesús, señor! ¿No sabéis lo que mi padre ha mandado? MISENO.Oye; que hemos concertado que os caséis. FINEA.¡Gracia tenéis! No ha de haber hija obediente como yo. Voyme al desván. MISENO.Pues ¿no es Feniso galán? FINEA.¡Al desván, señor pariente! DUARDO.¿Cómo vos le habéis mandado que de los hombres se esconda? OTAVIO.No sé, ¡por Dios!, qué os responda. Con ella estoy enojado, o con mi contraria estrella. MISENO.Ya viene Liseo aquí. Determinaos. OTAVIO.Yo, por mí, ¿qué puedo decir sin ella? LISEO.Ya que me parto de ti, sólo quiero que conozcas lo que pierdo por quererte.