Glosario léxico
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Vocabulario arcaico, giros, juegos de palabras del corpus, extraídos automáticamente desde las marginales léxicas (LEX) de las 30 escenas.
A
- a pocos cursos la adquiere 1-9 · v. 820
- «cursos» = años académicos en la universidad. Pedro lleva la metáfora educativa al cuerpo: el amor es ciencia que se cursa, y el campesino la aprende rápido. La metáfora pedagógica está sostenida durante toda la pieza.
- a su ser se ha vuelto 3-6 · v. 2569
- Liseo cree que Finea ha vuelto a su antigua condición boba. La ironía dramática es máxima: él interpreta como regresión lo que es estrategia.
- afeitado 2-4 · v. 1516
- hombre que usa afeites — cosméticos, perfumes, pinturas. Patterson (nota 31): «a man that uses perfume and make-up»; Marín: «acicalado con perfumes, cremas y otros afeites». El uso masculino de cosméticos era en 1613 signo de afectación culturalmente criticable, asociado al lindo y al cortesano superficial.
- agua biznieta del vino 1-5 · v. 425
- el aguardiente, llamado por etimología popular agua-bisnieta-del-vino (destilación = nieta; segunda destilación = biznieta). La copla popular del XVII registra la fórmula. Lope la usa con economía erudita.
- aljaba 2-8 · v. 1870
- carcaj de flechas, atributo iconográfico de Cupido. Venderla equivale a renunciar a la función propia del dios del amor para dedicarse al comercio.
- aljaba 3-3 · v. 2228
- carcaj de flechas, atributo iconográfico de Cupido desde la tradición clásica. Venderla equivale a renunciar a la función propia del dios — herir con amor — para dedicarse al comercio. Toda la sátira de la canción está contenida en ese único objeto enajenado.
- almireces a pino 1-5 · v. 431
- los morteros (almireces) de los boticarios sonaban a pino, es decir, en posición vertical, tocando como timbales. Era costumbre de los boticarios moler especias al amanecer; el sonido era el despertador del barrio.
- alto fundamento 1-8 · v. 692
- paradoja deliberada. El plan es bajo en sus motivos (interés económico) pero Laurencio le da retórica de altura. El galán no advierte su propio cinismo, y ahí está una de las gracias del personaje.
- amante 3-7 · v. 2657
- en el español del XVII, amante significa enamorado o enamorada (sentido afectivo) y, secundariamente, amado/amada (sentido objeto). Nise dice «mi amante» en el segundo sentido: Laurencio es a quien ella amaba. La acepción tenía precedente petrarquista (Petrarca llama amante a la mujer amada).
- Amor desatina 3-4 · v. 2361
- formulación proverbial del amor como fuerza que destruye el tino —el juicio, la puntería—. Turín la aplica a sí mismo en clave de burla autocrítica que duplica irónicamente la acción: acaba de aconsejar a Liseo sobre el amor y se declara a continuación tan preso de él como su amo.
- amor puro, honesto, limpio y llano 1-9 · v. 766
- la cuádruple gradación adjetiva era fórmula matrimonial estandarizada en la prosa devocional del XVII. Laurencio se cubre, jurídicamente: no busca amor ilícito sino amor honesto, el que en Tomás de Aquino corresponde al matrimonio sacramental. La salvaguarda doctrinal le permite hablar de deseo sin escandalizar a una doncella encerrada.
- ansí 1-9 · v. 790
- forma arcaica de «así», conservada en la métrica para mantener la asonancia.
- arriedro 1-9 · v. 797
- forma del XVII para atrás; arriedro vaya = «que se vaya», fórmula apotropaica para alejar lo dañoso. Finea responde a la imagen de los espíritus con una frase de exorcismo popular. La gracia es que su empirismo —«no quiero cosa con espíritus dentro»— es lógicamente impecable: si Laurencio acaba de decir que los espíritus van a entrarle por los ojos, mejor que no entren.
B
- blancos manteles 3-9 · v. 2945
- signo de banquete formal. Los manteles blancos eran utilería costosa que se reservaba para ocasiones solemnes. Que Finea haya dispuesto manteles blancos en el desván convierte el escondite en mesa de gala.
C
- cadenas y bandas 3-3 · v. 2238
- Marín documenta banda como collar de piedras vistosas, distinto de la cadena de oro liso.1 Las dos prendas fueron ridiculizadas en el teatro del primer XVII por su carácter exhibicionista; su combinación en un solo verso establece de inmediato el tipo de exceso que se va a retratar.
- calidad elementar 1-6 · v. 527
- «elementar» = «elemental». Forma cultista. Duardo dice que la naturaleza terrestre («elementar») resiste a su amor, que aspira a la celeste. La rara vacilación métrica se debe a que la palabra culta «elementar» reemplaza a la coloquial «elemental» para dar gravedad técnica al verso.
- Carnestolendas 1-5 · v. 426
- las fechas previas a Cuaresma, marcadas por bromas, mascaradas y excesos. Los hombres en Carnestolendas tiraban naranjas (referencia al v. 427) y gritaban por las calles.
- cascabel 2-3 · v. 1387
- campanilla pequeña, ornamento de caballos y de bufones. Finea pide cascabeles para danzar. La asociación cascabel/caballo era inmediata en el XVII; los caballos de gala llevaban arneses con cascabeles. Que Finea quiera danzar con cascabeles equivale a danzar como caballo de fiesta. La hipérbole cómica es completa.1
- celosía 2-7 · v. 1816
- Patterson señala en su edición que «celosía» significa propiamente 'enrejado o ventana de listones cruzados que permite ver sin ser visto'.2 El cruce semántico es productivo: los celos son, en efecto, una forma de ver a través del enrejado de la sospecha sin dar la cara. Que sea Finea —y no un personaje letrado— quien active el doble sentido apunta a la inteligencia instintiva que la pieza le atribuye. Variante AB omite los vv. 1818-1820 («que mientras hay amor...los cielos»), empobreciendo la sentencia de Otavio.
- cierto aposento 3-9 · v. 2935
- la fórmula imprecisa («cierto», sin nombrar) era convención del lenguaje doméstico cuando se hablaba de espacios privados. Celia evita decir «el desván» o «el cuarto de Finea» por discreción. La elección léxica caracteriza a la criada como prudente: relata lo que vio sin entrar en detalles que comprometan el decoro de la casa.lex1
- como perro / de la mesa destas bodas 3-11 · v. 3176
- alusión a la práctica habitual de dejar restos de banquete a los criados o a los perros. Pedro pide su parte al modo perruno, lo cual es ya autoirónico. El criado se compara a sí mismo con el perro doméstico, lo que da la medida exacta de la jerarquía social que la comedia ha mantenido firme.
- como sus efectos pruebe 2-2 · v. 1290
- «cuando se experimentan sus efectos». La sintaxis es del XVII: como + subjuntivo = «cuando».
- comunicar un nuevo gusto 3-4 · v. 2330
- comunicar en el sentido de «hacer partícipe de», «confiar a un igual»; gusto designa aquí el nuevo deseo o inclinación, no el sabor. La frase tiene la brevedad deliberada de quien busca un confidente y al mismo tiempo necesita que le convenzan.
- concierto 3-4 · v. 2323
- pacto formal entre partes, con valor casi contractual; convive con el sentido musical del término, aunque aquí Otavio lo emplea en el registro jurídico. La presencia de Miseno como testigo o avalista confiere al «concierto» un peso que la mera palabra de familia no tendría.
- corrida 1-6 · v. 579
- avergonzada, abochornada. La acepción es del XVII y persiste en algunas zonas del español americano. La frase «correrse de algo» = avergonzarse.
- cándido pergamino / muchas flores de oro 1-3 · v. 277
- encuadernación de lujo. Cándido = blanco brillante. Las flores de oro eran ornamentos dorados grabados en el pergamino. Las ediciones cuidadas de Heliodoro circulaban en encuadernaciones de este tipo entre los lectores acomodados.
D
- denantes 2-7 · v. 1827
- arcaísmo por «hace un momento», «antes de ahora». Frecuente en el habla coloquial del XVII; ya marcado como envejecido en la época. López Martín lo glosa al pie de página: «antes».3
- desabrazase 2-7 · v. 1796
- verbo por prefijación negativa, no registrado en Covarrubias ni en Autoridades; probable creación de Lope para este pasaje. El término existe porque la lógica de Finea lo necesita, y esa necesidad es lo que lo hace gracioso.
- desempeñé 2-6 · v. 1688
- «liberé del empeño», «redimí». Lenguaje económico aplicado al galán: Nise lo había empeñado, Finea lo desempeña (paga el rescate). La metáfora monetaria continúa el subtexto económico: el amor circula como mercancía rescatable.1
- Detened 3-10 · v. 3121
- forma imperativa formal (vos cortés). Laurencio se dirige al padre con la cortesía debida (no «Detén»), lo cual es deliberado: el galán reconoce la autoridad del pater familias incluso al pedirle que la suspenda. La maniobra retórica suaviza el desafío: no se enfrenta al padre, le pide.
- diera de hocicos 2-3 · v. 1369
- caer de bruces, de cara al suelo. La frase es coloquial del XVII y conserva el cuerpo grotesco como referente. Finea queja con vocabulario plebeyo el ejercicio de la danza cortesana, género que requería gracia y compás.
- divina invención 3-1 · v. 2035
- «invención» en el español del XVII conserva el doble sentido escolástico —invento y descubrimiento— que tiene en latín. Amor es a la vez creado y hallado, lo cual es ya un guiño teológico-platónico.
- doblones 3-3 · v. 2229
- moneda de oro de alto valor, asociada en el imaginario del primer XVII con las remesas de plata americana. La elección del término es precisa: el doblón era la denominación que circulaba entre quienes tenían conexiones con el comercio indiano, no el real de plata cotidiano del mercado local.
- donde todo el mundo le ha visto 3-8 · v. 2898
- la fórmula es coloquial, equivalente a «en sitio público». Finea la usa para reforzar la verosimilitud de la respuesta. Todo el mundo opera como hipérbole tranquilizadora: si todos lo han visto, no hay engaño. La ironía es que sí: Clara y Pedro lo han visto en el desván, lo cual técnicamente cumple la frase.
E
- eclipsada 3-1 · v. 2052
- imagen astronómica, no metafórica. Eclipse: cuerpo que oscurece a otro. Finea no dice que su razón estaba dormida (imagen vegetal) ni enferma (imagen médica), dice eclipsada —tapada por algo intermedio—. La razón existía, pero un cuerpo opaco se interponía. La hipótesis platónico-cristiana de la luz natural que el pecado o la materia oscurecen.
- el más rudo labrador 1-9 · v. 818
- el campesino sin instrucción. La frase popularizaba la idea de que el amor enseña a quien la cartilla no enseñó. La fórmula es directa eco de Ovidio, Ars amatoria II.473-477: el amor enseña al rudo a hablar bellamente.
- el que tú dices que tengo 3-5 · v. 2470
- el entendimiento, sobreentendido del verso anterior. Finea atribuye a Laurencio el reconocimiento de su entendimiento, lo cual es a la vez modesto (cumplido del galán) y exacto (sin Laurencio, no habría entendimiento).
- el soldado más antiguo… nunca el mayor de Flandes presentó tantos servicios 1-5 · v. 421
- chiste militar. La calle Mayor es comparada a un soldado veterano que ha servido más años que cualquier veterano de los tercios de Flandes. Servicios tiene doble sentido: méritos militares y, vulgarmente, defecaciones. La obscenidad encubierta era recurso retórico habitual del XVII.
- embarazos 3-4 · v. 2365
- obstáculos que cortan o complican una trayectoria. El término no tiene el sentido moderno; en el XVII designaba cualquier cosa que impidiera avanzar. Laurencio emplea la metáfora del camino cortado que, con «fin» (meta, desenlace) en el verso siguiente, completa la imagen de un proceso que alguien está bloqueando sistemáticamente.
- en confesión con Finea 3-10 · v. 3032
- la fórmula es eufemismo deliberado. Estar en confesión tenía sentido eclesiástico (el confesor con el penitente) pero también doble sentido vulgar (intimidad muy cercana). Celia elige la frase ambigua para no decir explícitamente lo que vio: el escándalo se sugiere sin nombrarse. La elección léxica caracteriza a Celia como criada que sabe medir las palabras incluso al delatar.lex1
- escuchas 3-4 · v. 2367
- quienes espían o escuchan desde un lugar oculto. El término designaba tanto la práctica como al agente; Marín lo glosa en su edición: «los que espían o escuchan escondidos». La alerta de Pedro es convencional en el teatro áureo, donde el personaje que advierte del peligro de ser oído resulta ser el primero en hablar demasiado alto.
- escuridad 3-1 · v. 2056
- forma del XVII para oscuridad. Conservar la grafía es importante porque mantiene el ritmo de la décima (cuatro sílabas exactas). Modernizar a oscuridad la rompería.
- Ese agravio de amor, «celos 2-7 · v. 1808
- se llama*»: Covarrubias (1611) da «celos» como «sospecha de que el ser amado ha dado su amor a otro». La fórmula de Otavio los define como «agravio», término del código del honor que conecta los celos con la ofensa pública. En PROLOPE (O), las comillas tipográficas rodean «celos» y subrayan el carácter nominativo de la enseñanza: se está dando nombre a algo, no explicando algo ya sabido.
- estoy con mi esposa 3-11 · v. 3120
- Laurencio se cubre con un factum. Han contraído matrimonio clandestino, que en el derecho canónico tridentino solo era válido con presencia de párroco y dos testigos. La frase es ambigua: jurídicamente quizá no son esposos en regla, pero el lenguaje los compromete públicamente.1
- Estoy por no hablarte 2-7 · v. 1839
- perífrasis «estar por + infinitivo», voluntad a punto de ejecutarse que finalmente no se ejecuta. La amenaza de silencio dura exactamente lo que tarda Laurencio en preguntar.
F
- Fabio 1-2 · v. 185
- el hermano fallecido de Octavio, tío de Finea, que dejó la dote en testamento «para que su corta capacidad supla con dineros lo que le faltó de juicio» (frase reconstruida por Marín a partir del v. 186 ss.). El nombre clásico latino reforzaba la dignidad legal del testamento.1
- Famoso lugar, Illescas 1-1 · v. 6
- ironía. Illescas era pueblo de paso entre Toledo y Madrid, conocido por la cercanía del santuario de Nuestra Señora de la Caridad y por sus posadas mediocres.
G
- gazapos 3-9 · v. 2952
- conejos jóvenes. Carne fina apreciada en banquetes de cierto nivel. Los gazapos se cazaban en las afueras de Madrid (Casa de Campo, El Pardo) o se compraban en la plaza Mayor.
- Gentil cuidado 1-4 · v. 342
- «¡vaya preocupación!». Frase coloquial de impaciencia, hoy desaparecida. Cf. el uso similar en La dama boba v. 1295 («gentil ingenio»).
- godo 3-3 · v. 2295
- el que blasona de nobleza antigua, supuestamente de linaje visigodo. Marín documenta la expresión «hacerse de los godos» —darse aires de grandeza— e ironiza con el hecho de que la nobleza gótica fuera la garantía de pureza de sangre. La pregunta que la canción no formula es cuánto de esa pureza sobrevive a un paso por el istmo de Panamá.
- Gran jugador del vocablo 3-3 · v. 2269
- el que hace equívocos, juega con el doble sentido de las palabras. Marín y López Martín glosaN en el mismo sentido. La presencia de esta cualidad en el catálogo del indiano-Amor es autorreferencial: toda la canción es un juego de vocablos, y el personaje que se describe practica lo mismo que la canción que lo describe.
- griguiesco 3-3 · v. 2249
- pantalón corto y anchuroso, el gregüesco de las Pragmáticas suntuarias de estos años. Patterson advierte que si el verso dice «en los brazos», la imagen compara las mangas exageradamente anchas del galán con las perneras de ese calzón.3 El chiste escénico necesita el cuerpo del actor: sin mangas enormes, la comparación es invisible.
- Guante de ámbar adobado 3-3 · v. 2267
- guante de piel perfumado con ámbar gris, producto del cachalote, más caro que el ámbar amarillo báltico y mucho más que cualquier guante sin perfume. Era artículo de regalo galante frecuente en la corte, lo que hace que su aparición en el catálogo del indiano apunte directamente a la seducción por objeto de lujo.
H
- Hablemos, pensamiento 1-7 · v. 635
- la apertura es estrictamente petrarquista. Petrarca había abierto el Canzoniere con un soneto al Pensamiento propio (CCCXXVII, «Tutta vegliata...»), y Garcilaso había imitado la convención en sus sonetos VI y XX. Lope retoma el modelo y lo invierte: el pensamiento, en boca de Laurencio, ha dejado de purificar al amante; aquí asesora y calcula.
- hambre tonta 3-9 · v. 2961
- hambre falsa, hambre fingida o caprichosa. La fórmula coloquial designaba el apetito de quien come por gusto y no por necesidad. Celia caracteriza el banquete como ocio antes que como comida indispensable, lo cual subraya la transgresión: si tuvieran hambre verdadera, comerían en el comedor; lo hacen en el desván porque hay deseo, sin que la necesidad apremie.
- Hociquimocho 1-5 · v. 436
- nombre felino burlesco. La onomástica gatuna del relato (Hociquimocho, Romana, Lamicola, Arañizaldo, Marfuz, Golosino) es invención lopesca con ecos de la Gatomaquia —que el propio Lope publicará en 1634, veintiún años después—. El catálogo de nombres es ya esbozo de aquella épica gatuna.3
- holandas 3-3 · v. 2232
- tela de lino fino originaria de los Países Bajos, de las más caras en el mercado madrileño. Su mención junto a joyas y seda localiza el lujo en el circuito triangular: las Indias proveen la plata, Europa el tejido, y el galán combina los dos para construir su imagen.
- honor me roba 3-10 · v. 3120
- el honor era patrimonio del pater familias en el código del XVII; cualquier transgresión amorosa de las hijas era percibida como robo contra el padre. La fórmula era estándar en las tragedias de honor (Calderón, El médico de su honra).
- humor 1-10 · v. 942
- en el español del XVII, humor tenía la doble acepción de carácter (el sentido moderno) y de los cuatro humores galénicos (sangre, flema, bilis, melancolía). La medicina del XVII todavía operaba bajo la teoría hipocrática-galénica de los cuatro humores: cada persona tenía un temperamento dominado por uno de los cuatro fluidos, y eso determinaba su carácter. Liseo califica a Finea de tener un humor particular, lo cual en clave galénica significaba que su naturaleza física la inclinaba a comportarse así. La frase es a la vez disculpa («es su naturaleza») y diagnóstico (algo está mal con su humor).lex1
I
- infame 3-7 · v. 2655
- «sin honra», en sentido jurídico. La aplicación a la hermana es violenta: Nise traslada a Finea el estatuto que el padre creía tener (v. 2887: «padre infame»). La cadena familiar está infectada de infamia.
J
- jerigonza 1-5 · v. 442
- lengua incomprensible, jerga. Etimológicamente, gergonza (lengua de los rufianes), atestiguada en la literatura germanesca del XVI. La aplicación a los gatos es cómica.
- justamente quemado 2-4 · v. 1505
- «muy en buena hora quemado», «bien quemado está». El adverbio «justamente» vale aquí «con razón, merecidamente»: Otavio acepta que el resto del papel fuera destruido y lo aprueba, señal de que entiende perfectamente lo que ha leído aunque no lo diga.
- jüez 1-6 · v. 517
- con diéresis para mantener las dos sílabas (juez como bisílabo). Convención métrica conservada por las cartillas de versificación del XVII.
L
- la cabeza dura, / como dicen, y obstinada 3-7 · v. 2680
- Finea recurre a la fingida bobería como defensa. Cabeza dura era expresión coloquial para incomprensión, atestiguada en Covarrubias.lex1 La doblez es perfecta: Finea finge no entender lo que Nise le dice, sabiendo perfectamente lo que dice. La fingida bobería es ya arma defensiva, no ignorancia genuina.
- la letra bestia 1-4 · v. 364
- Finea ha confundido el insulto («linda bestia») del v. 339 con un nombre de letra. Esta confusión hace que el insulto se vuelva inocuo —Finea lo asume como conocimiento— y al mismo tiempo que el insulto sea revelador: para Finea, bestia es una palabra cualquiera, sin connotación, igual que B, K o N. El empirismo del primer momento se convierte aquí en una especie de inmunidad cómica al insulto.
- labrar con vidrio un pórfido 2-4 · v. 1486
- pórfido — piedra ornamental de dureza extrema, la más resistente del léxico lapidario clásico; vidrio, frágil y cortante. La imagen condensa en una línea la futilidad del esfuerzo pedagógico: el instrumento se rompe antes de marcar la superficie. Ausente en M AB, que omiten los vv. 1486-1487; probable reducción del copista. Vale preguntarse si los redactores vieron la digresión como innecesaria o si perdieron la mejor imagen del aparte.
- Letra será 1-4 · v. 317
- la respuesta de Finea es una tautología involuntaria que es, en realidad, una verdad filosóficamente inobjetable: una letra es una letra. Toda la lección posterior dependerá de que ella acepte un segundo sentido del término —que esa marca representa un sonido—, y se niega a hacerlo.
- lindamente bebéis 1-10 · v. 967
- la fórmula adverbial lindamente (= con primor, con donaire) era de uso galante en el XVII. Finea la aplica a un acto trivial (beber agua) con seriedad inocente, lo cual produce el chiste. La distancia entre el adverbio cortesano y el sujeto cómico es la fuente del humor.
- lindo 2-4 · v. 1515
- tipo social codificado, el joven que vive de su aspecto y sus modales, con connotaciones de afectación y posible amaneramiento. López Martín (nota 235) lo conecta con el figurón de la comedia barroca, evolución que cristaliza en el petimetre del XVIII. El catálogo completo de O tiene ocho ítems; M AB lo reducen. Si los copistas vieron redundancia o querían aligerar el aparte de Otavio, el resultado es una versión más limpia y una sátira menos feroz.
- longaniza 3-6 · v. 2580
- embutido de cerdo, alimento popular del XVII. La longaniza era plato de mesa media, no señorial; aparecía en la mesa diaria de las casas pudientes y en la fiesta de los criados. La elección léxica es deliberadamente baja: Finea no pregunta si el alma come manjares o carne fina, sino longaniza, lo más vulgar posible. La trivialidad gastronómica del término refuerza el efecto cómico.
M
- marquesote 2-4 · v. 1532
- aumentativo despectivo de marqués, hombre que aparenta rango por encima de lo que le corresponde del todo. Turín acumula en Laurencio dos sufijos expresivos que construyen un retrato de clase: marquesote (exceso, pretensión) y, en el aparte de Otavio, «atrevidillo» (diminutivo que minimiza y ridiculiza al mismo tiempo). Los dos sufijos juntos no son insultos directos — son instrumentos de clasificación social.
- mata moros 3-3 · v. 2312
- adjetivo sustantivado para quien se jacta de valentía que no posee. La contraposición «es cobarde y mata moros» es un oxímoron de carácter popular, del mismo tipo que «es viejo y dice que es mozo» (v. 2310): la canción acumula antítesis que desmontan la imagen del indiano par de versos mediante par de versos.
- medrosa 3-11 · v. 3144
- temerosa, asustadiza. Finea apela a su debilidad femenina como justificación. La maniobra retórica es perfecta: pasa de transgresora (escondió a un galán) a víctima (estaba sola y tenía miedo). El padre no puede argumentar contra una mujer asustada.
- memoria 3-11 · v. 3173
- aquí, «cuenta», «registro», «escritura» (lat. memorialia). Los cuarenta mil ducados de la dote están consignados en una escritura notarial, que Finea aporta al matrimonio. La elección del término es deliberada: lo que Finea «da» a Laurencio es la materialidad económica, la memoria notarial; lo que Laurencio dice haberle «dado» a Finea es el entendimiento. La pareja entendimiento/memoria es la pareja de las potencias del alma agustinianas. Lope, al usar las dos en contexto económico, las profana brillantemente.
- mentecato 2-4 · v. 1489
- del italiano mentecatto (mente + captus, «tomado de la mente»), pasado al castellano como «tonto, medio loco». La «definición» que el maestro de danza le ha dado a Finea — «mujer que riñe y vuelve con amor notable» — es invención cómica que aprovecha la raíz mente sin ningún rigor. Finea la aplica a su padre con lógica impecable: Otavio cumple los dos requisitos que le han descrito. El patrón es el mismo de la escena del abecedario: Finea aprende las palabras por su uso contextual, y ese aprendizaje tiene una coherencia propia que desconcierta a quien esperaba incoherencia.
- mi infamia 3-10 · v. 3123
- el padre se identifica con la infamia que cree padecer. La fórmula tiene resonancia antigua: en el derecho castellano medieval, la infamia era estado público de quien había perdido la honra. Octavio se ve a sí mismo, en un instante, como hombre infame. La fórmula prepara la rendición: ya ha aceptado lo irreversible.
N
- ni discurso ni sentido 1-11 · v. 1013
- par escolástico. Discurso = capacidad racional de combinar ideas; sentido = facultad sensitiva común. Liseo niega a Finea ambas potencias del alma, lo cual es exageración cómica: Finea tiene sentido (responde a estímulos) y va a desarrollar discurso.
- No da dinero y da manos 3-3 · v. 2271
- «dar manos» tiene dos sentidos: el gesto promisorio de la mano tendida en señal de compromiso, y el golpe. La contraposición con «no da dinero» completa el retrato en dos palabras: promesas que cuestan esfuerzo, dinero que no llega nunca.
- no la diferencio / con el dejar de vivir 2-4 · v. 1549
- «no distingo la pérdida de Laurencio de la muerte.» La hipérbole erótica de identificar amor y vida es convención petrarquista, pero en boca de Finea cobra un peso distinto al habitual: la misma mujer que en el Acto I era incapaz de aceptar que las palabras representaran algo abstracto usa ahora la abstracción más radical del discurso amoroso. M AB leen «sentir» en lugar de «vivir» — menos hiperbólico, menos exacto, dramáticamente más débil. El texto O mantiene el vuelo que la escena necesita.
- noramala 2-7 · v. 1821
- contracción de «en hora mala». Frecuente en Lope como interjección de impaciencia airada. Patterson transcribe «normala» (errata en su copia), corregida en PROLOPE, Marín y López Martín.
O
- Otavio, viejo prudente 1-1 · v. 96
- Otavio (con grafía -tavio en PROLOPE; otras ediciones usan Octavio) en este verso es padre de familia en sentido escolástico, más que viejo cronológico estricto. La prudencia paterna es virtud cardinal en la pedagogía del XVII, aunque la pieza desplegará lo contrario: Otavio es padre que no consigue gobernar.
P
- Paciencia, y no letras, muestro 1-4 · v. 315
- ironía de Rufino — está enseñando paciencia, no abecedario. La construcción es proverbial; eco del refranero escolar del XVI.
- Pasaré con esta espada 3-10 · v. 3061
- el verbo pasar aplicado a la espada significa atravesar, traspasar. La fórmula era convención del lenguaje del honor: el hombre agraviado pasaba el cuerpo del transgresor con la espada. Calderón usaría la misma fórmula en El médico de su honra (1635). Lope la cita aquí en versión cómica: la amenaza tiene la retórica trágica pero no se cumplirá.lex2
- perdices 3-9 · v. 2951
- caza menor de mesa noble. Las perdices del Madrid de 1613 eran caza estacional (otoño-invierno) y se preparaban escabechadas o asadas. Su mención eleva el banquete a categoría de mesa señorial.
- pobre, esta cuitada 1-1 · v. 130
- «cuitada» = afligida, desgraciada. Leandro dice de Finea, sin ironía, lo que el público recibirá con sonrisa: una mujer rica con dote enorme es llamada pobre y cuitada porque carece de entendimiento. La inversión léxica es ya guiño anticipatorio.
- pollito según el cuello 1-10 · v. 967
- comparación grotesca. El cuello de Liseo, al beber con la cabeza inclinada, se asemeja al de un pollo. Finea verbaliza la observación con espontaneidad infantil. La hermosa bestia del primer acto sigue operando.
- pollos 3-9 · v. 2951
- aquí, pollos de corral domesticados, distintos de los pollos silvestres. Eran carne de mediana abundancia en Madrid: las casas pudientes tenían corrales en el patio.
- posición 1-9 · v. 805
- en sentido escolástico-tomista, positio (lat.) = «el lugar propio que algo ocupa». El alma está en posición cuando alcanza el lugar que le corresponde según su orden natural. Para Tomás de Aquino, ese lugar es Dios; Laurencio lo redirige al fin del casamiento, que es la procreación legítima. La maniobra dogmática es ortodoxa.
- propia mujer 1-11 · v. 1021
- la propia esposa. La fórmula tenía sentido jurídico —la mujer legalmente unida en matrimonio canónico— y consuelo tópico —«propia» equivale a «que te toca»—. Liseo dice que casarse con una boba lo matará: la convención del XVII que suponía que el marido era responsable del juicio público de su esposa hacía especialmente angustiosa la posibilidad de tener mujer pública mente ridícula.
- Pues a Nise dejé, queriendo a Nise / Finea, ¿no es mejor que yo te quiera? 1-7 · v. 645
- el quiasmo es preciso. Dejé queriendo (la abandoné mientras todavía la quería) crea ambigüedad sintáctica: ¿la dejó o la quería? Las dos cosas, simultáneamente. La doblez moral del personaje queda alojada en la construcción retórica.
Q
- quebrar la palabra y fe 2-4 · v. 1575
- incumplir el compromiso matrimonial implícito con Liseo. La razón que da Clara para obedecer a Otavio es más pragmática que moral: la palabra no se quiebra por ser injusto hacerlo, sino porque hacerlo sería un desvarío. El contraste con el vuelo filosófico de Finea en los versos anteriores es deliberado: la criada razona desde la conveniencia, donde su ama razonaba desde el ser.
R
- rapacejos 3-3 · v. 2251
- flecos lisos que bordean las ligas. Término técnico de mercería; su aparición en una canción de baile produce el efecto habitual de la jerga especializada en contexto satírico: la precisión léxica suena incongruente con el tono festivo y eso mismo hace reír.
- requiebros 3-5 · v. 2472
- cumplidos amorosos, frases de cortejo elegante. La palabra es del léxico galante del XVII: requebrar a una dama era arte cortesano que requería dominio retórico. Que Finea diga haber sido vencida por los requiebros de Laurencio reconoce la fuerza retórica del cortejo: la palabra elaborada vence más que el argumento.lex1
- romadizo 1-5 · v. 417
- catarro, secreción nasal. La calle Mayor «sufría romadizo» al amanecer y los carretones (carros) lo retiraban: figura de la limpieza urbana matutina. Madrid en 1613 no tenía alcantarillado moderno; los carretones recogían los desechos nocturnos.1
- rudo entendimiento 2-5 · v. 1583
- «rudo» en el español del XVII tenía la doble acepción de «sin pulir» (sentido primario) y «de tarda comprensión» (sentido derivado). Liseo califica el entendimiento de Finea como ambas cosas: ni refinado ni rápido. La frase recoge el balance que él hace tras un mes.
S
- se conforma 3-11 · v. 3160
- «se aviene», «acepta». La elección léxica es deliberada y desconcertante. Octavio no dice que Nise ame a Liseo; dice que se conforma con él. La conformidad implica resignación o aceptación pragmática, no entusiasmo. Friedman ha leído este verso con precisión: «la felicidad puede ser un poco problemática, o, en cualquier caso, un poco desigual».3
- senado 3-11 · v. 3187
- el público (latín senatus, «asamblea»). La fórmula era convencional en los cierres de comedias áureas. La pieza la usa aquí con su acepción técnica.
- sin presupuesto 3-8 · v. 2875
- «sin proposición previa», «sin plan o argumento». La frase aplicada a Nise indica que el padre ha notado que la hija mayor no tiene ya el orden mental anterior. La transformación de las dos hermanas se ha invertido: la boba piensa, la discreta divaga.
- sin tener una blanca 1-2 · v. 205
- «blanca» era moneda de poco valor (medio maravedí). La frase «no tener una blanca» significa estar absolutamente sin dinero. La carencia de dote era condena social para la mujer del XVII.
- sosiego 1-9 · v. 803
- tranquilidad, calma. Lo que pierde el alma cuando se enciende es el sosiego —es decir, el equilibrio escolástico de las potencias—. La pérdida del sosiego es signo de que el amor opera.
- Sotanilla a lo turquesco 2-8 · v. 1905
- sotana corta de imitación otomana, moda cortesana del Madrid del XVII, importada vía Italia.
- Sotanilla a lo turquesco 3-3 · v. 2255
- sotana corta, por debajo de la rodilla, bordada y de colores, imitación de vestimenta otomana. La moda «a lo turquesco» circulaba entre los elegantes madrileños desde los años noventa del XVI. Que un Amor que viene de Panamá vaya vestido a lo turco resume la incoherencia geográfica constitutiva del personaje.
- su duro nombre 2-7 · v. 1850
- «duro» vale aquí «difícil de oír», «que pesa». El epíteto conecta con la tradición de los celos como experiencia física dolorosa, no solo psicológica. La rima «celos / cielos» (vv. 1849-1850) es un par frastico estabilizado en la lírica amorosa áurea; Lope la pone en boca de Finea para indicar que, sin proponérselo, habla como un poeta.
- sutil tercero 3-3 · v. 2233
- alcahuete de cierta habilidad, no necesariamente con connotación negativa en la tradición que viene de la Celestina. Que Amor, dios de la unión espontánea, se haya rebajado a intermediario mercenario de «billetes y de cartas» es el chiste central del poema — y también su crítica más honda.
T
- tamboril 2-3 · v. 1382
- tambor pequeño, instrumento popular asociado a danzas folclóricas. Finea lo prefiere a la guitarra o al laúd cortesanos. Su gusto es plebeyo: prefiere el tamboril por la alegría (lo festivo) al laúd cortesano (lo refinado).
- tiple de monacillos 1-5 · v. 441
- voz aguda de los acólitos cantores. Los gatos cantan en agudo, como los niños del coro de la parroquia. La doble comparación —gatos / moriscos / monacillos— es de un anticlericalismo sutil pero deliberado.
- Trancelín 2-8 · v. 1895
- cintillo de oro o plata con pedrería que rodeaba la copa del sombrero, prenda exclusiva de hombres ricos.
- Trancelín 3-3 · v. 2245
- cintillo de oro o plata con pedrería que rodeaba la copa del sombrero. Marín anota las variantes gráficas y señala que en su edición la forma aparece como diminutivo (trencillito), mientras PROLOPE conserva la forma plena.2 La diferencia no es insignificante: el diminutivo hace el objeto simpático; la forma llena, sonora y larga, lo hace ridículo.
V
- varearé 3-3 · v. 2301
- del verbo varear, golpear con una vara para hacer caer el fruto del árbol. El gesto físico del vareo es propio de la recolección; su uso como estribillo entre mujeres que se pelean por el indiano implica una traslación muy transparente: me llevaré los frutos antes que tú. Marín documenta la conexión con El villano en su rincón, donde el mismo estribillo aparecía en contexto de recolección de aceitunas.6
- vidrio 2-4 · v. 1561
- los espejos del XVII eran de vidrio con azogue (amalgama de estaño y mercurio), lo que producía imágenes ligeramente distorsionadas. La palabra no es neutra: recuerda la fragilidad de la imagen, su carácter de superficie interpuesta — y, para el lector atento, el «vidrio» que Otavio mencionó en el v. 1486 como instrumento inútil. El material más débil del principio de la escena reaparece al final como el más filosóficamente cargado. PROLOPE (O) tiene «vidrio»; AB leen «ella», variante que elimina el eco léxico y la referencia al material del espejo.
- vidros 3-4 · v. 2416
- forma arcaizante de vidrios, conservada por el metro (la sinéresis en vidrios deshace el cómputo silábico). La variante apunta al registro oral de la época, donde la forma sin diptongo era aún frecuente; PROLOPE la conserva; Marín uniformiza. El término designaba tanto el cristal como el globo ocular —el «cristalino», en la anatomía del XVI— lo que carga de doble sentido el verso: los «vidros» son los ojos, los oídos y los propios cristales de los espejos a la vez.
- Vuestra rara discreción 1-6 · v. 526
- la discreción es uno de los conceptos centrales del léxico cortesano del XVII y de la pieza misma (que se autocomenta en el verso final: «aquí, para los discretos, da fin la comedia boba»). En el sistema de virtudes cortesanas codificado por Castiglione (Il Cortegiano, 1528) y desarrollado en castellano por Gracián (El discreto, 1646; Oráculo manual, 1647), la discreción combina prudencia, agudeza ingeniosa y dominio del decoro social. Álvarez-Ossorio Alvariño ha mostrado cómo esa virtud, lejos de ser solo retórica, era en el XVII capital simbólico en la corte española: distinguía al noble del advenedizo, al cortesano del provinciano.lex_disc Llamar discreta a Nise la sitúa en el rango más alto del elogio cortesano, y por eso la confesión de que «ni una palabra entendí» (v. 541) es tan dramáticamente devastadora.
Y
- ya no es tiempo de bobos 3-7 · v. 2813
- doble sentido. Literalmente: «ya no hay lugar para los ingenuos». Pero también: «esta no es ya la pieza de la dama boba que era; ahora es algo distinto». La frase contiene una autoironía dramática: Nise, a tientas, describe el cambio estructural de la pieza misma.
- ya no soy aquel hombre que era 3-8 · v. 2884
- la frase de Octavio es eco involuntario del monólogo de Finea (vv. 2055-2060: «el nuevo ser en que estoy»). El padre repite, a tientas, la fórmula del cambio que su hija ha enunciado. La diferencia es de signo: Finea celebra el nuevo ser; Octavio lo lamenta. Padre e hija comparten estructura sintáctica pero no destino moral.
- Yo sí 1-6 · v. 544
- la frase, en boca del que se dice que entiende lo que no entiende, es ya proverbial en el XVII. Quevedo la usaría en sus Sueños. Duardo está advirtiendo cortesmente a Nise: «más de uno fingiría haber entendido por vanidad; usted no».
¡
- ¡mal año! 3-11 · v. 3143
- imprecación común del XVII para expresar disgusto («¡qué mala suerte!»). Finea exagera dramáticamente para reforzar su papel de víctima inocente.
- ¡Pesia mi vida! 3-8 · v. 2872
- forma exclamativa eufemística por «pese a mi vida» (lat. pensum). Era imprecación moderada usada por personajes de cierto rango social que evitaban el blasfemo «pese a Dios». La elección léxica caracteriza a Octavio como hombre de buena cuna pero alterado: no llega al blasfemo, sí muestra fastidio.lex1
- ¡Tate! 3-7 · v. 2679
- interjección coloquial del XVII, equivalente a «¡detente!», «¡basta!», «¡cuidado!». Frecuente en la comedia áurea como marca del habla popular.
¿
- ¿Conmollos? 3-9 · v. 2953
- forma sincopada de «¿con mojos?» o «¿con mollos?» (con salsas o aderezos). El padre pregunta si los gazapos venían con condimento, lo cual era marca de mesa preparada con cuidado, no de improvisación. La respuesta afirmativa de Celia confirma que el banquete fue elaborado, no apresurado.lex2
- ¿De dó viene? 3-3 · v. 2241
- forma arcaica de «¿de dónde viene?», frecuente en el romancero. Su uso aquí imita el tono de pregunta ritual de las danzas de presentación, en las que el coro interroga y el solista responde. La anacronía lingüística crea un tono de falsedad ceremonial: la audiencia reconoce el molde del romance viejo aplicado a un contenido completamente mercantil.